Será un 8% y equiparará la inflación del año. Se producirá por baja en la oferta, mientras que el consumo se mantuvo estable.

El precio de la carne tendrá un importante aumento de al menos 8% durante los próximos días, según las proyecciones que realizó Ricardo Schiavone, gerente del Frigorífico Forres Beltrán, aunque destacó que este incremento sólo permitirá equipar la inflación del 2020.

Según expresó, esta situación se producirá por una menor oferta ante la escasez de animales, mientras que el consumo se mantuvo estable durante todos los meses desde que se decretó la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

“El consumo durante la pandemia desde marzo no ha venido decreciendo. Al contrario, durante los primeros meses una evolución positiva en el consumo y se mantiene hasta el día de hoy porque los precios no han variado significativamente, aunque se especula que a partir de este mes van a subir y sobre todo a partir de diciembre porque hay una escasez de animales encerrados para el feedlot, que es donde se nutre la industria para el consumo”, expresó Schiavone en diálogo con EL LIBERAL.

Al profundizar su análisis sobre el inminente incremento en los precios, el gerente del Frigorífico Forres Beltrán expresó: “La carne en el último año tuvo un ajuste en menor medida que la inflación, pero por lo menos un 7 u 8% tiene que aumentar en noviembre, con eso seguramente equipare a la inflación del último año”.

En ese sentido, reafirmó que “la ecuación ya viene siendo mala, porque cada vez se encierran menos animales, (entonces) va a haber una muy poca oferta y eso se presume que va a incidir en el aumento de los valores. En resumen general, habrá una tendencia de suba de precios que es inevitable porque hay escasez de animales”.

Consumo estable

A pesar de las dificultades económicas que vivió la mayoría de los santiagueños, sobre todo desde que se decretó la cuarentena en marzo último por la pandemia de coronavirus, Schiavone indicó que el consumo de carne se mantuvo estable durante los últimos meses.

“En cuanto al consumo, que va a ser creo en forma medianamente considerable, siempre que sube el precio se retrotrae al principio el consumo de carne, hasta que los demás alimentos equiparan su valor y pasa a ser nuevamente la carne barata”, destacó.

En ese marco, según se indicó desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), ”la caída del poder adquisitivo interno impidió a la industria carnicera convalidar mayores subas del animal en pie. Debe tenerse en cuenta que la pandemia y la cuarentena vinieron a profundizar de manera significativa las caídas que la ocupación y el poder adquisitivo de la familias ya arrastraban desde 2018, todo lo cual se reflejó en la caída del consumo interno de carne vacuna. Y algo similar viene sucediendo en la exportación”.

El consumo se ubicó en 50 kilogramos al año per cápita

En octubre de 2020, el consumo de carne vacuna por habitante volvió a caer a 50 kilos anualizados por persona. Se redujo 2,6% respecto de octubre de 2019, y cae 13% (es decir 7,5 kilos) respecto del 2018. El consumo se traslada al cerdo o al pollo con precios más baratos.

“Esto nos sigue mostrando el escaso poder adquisitivo del salario que se viene deteriorando por razones inflacionarias y porque el ingreso de las familias es cada vez menor”, según señaló Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina .

FUENTE: ELLIBERAL

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

seis + once =

Menú