Los bares y comercios tuvieron poco flujo de clientes en su reapertura y esperan aumentar sus ingresos.

La ciudad de Justo Daract, al igual que otras localidades, volvió al distanciamiento social, preventivo y obligatorio. En las primeras horas no hubo un gran aumento de la circulación de vecinos en las calles y los negocios. Los comerciantes de las nuevas actividades y servicios habilitados esperan que los ciudadanos se animen a concurrir a sus locales para reactivar sus ingresos.

 

Las calles de la capital del tango estuvieron igual que los días anteriores, en donde se podía transitar de acuerdo a la terminación del documento. En su mayoría, los daractenses salieron de sus casas para adquirir únicamente los insumos necesarios.

 

 

 

 

 

El Diario conversó telefónicamente con varios propietarios de distintos rubros comerciales. Entre ellos, Juan Carlos Herrero, de un restaurante ubicado en el microcentro, contó que durante el aislamiento continuaron su trabajo por medio de envíos a domicilio. Y señaló que entre la mañana y el mediodía de ayer, no asistió gente a su bar. “No andan muchas personas, está muy tranquilo. De todos modos, normalmente acá no tienen la costumbre de salir a almorzar y antes venían aquellos que andaban de paso por la ciudad”, comentó.

 

Además, explicó que para poder sortear las restricciones a causa de la pandemia, sumaron más opciones a su menú, para brindar una mejor atención a sus clientes. “Los días de calor sacamos mesas a la peatonal, así que estamos esperando a ver qué pasa si incorporamos esa opción al aire libre”, dijo.

 

Néstor Pereyra, dueño de otro local gastronómico, coincidió en que las personas todavía no sienten la seguridad de salir a comer afuera. “Tenemos un espacio muy amplio en el que redujimos la capacidad para que todos puedan estar separados y respetar los protocolos, pero aun así no vienen. También contamos con una galería al aire libre. Decidimos lanzar promociones y otras opciones de comida a través de las redes sociales, pero tampoco fue muy efectivo”, añadió.

 

 

 

 

 

La propietaria de un gimnasio del centro, Viviana Abdol Rahman, mencionó que el anuncio del Comité de Crisis la puso muy contenta porque pudo reabrir las puertas de su local. “La actividad física es algo esencial, siempre y cuando tomemos los recaudos establecidos. Como siempre les repito a mis alumnos, para mí es una medicina alternativa, junto con la alimentación, porque nos ayuda a afrontar todos los problemas que suceden a diario”, aseguró.

 

En cuanto a la concurrencia de sus clientes, dijo que fueron solo algunos, porque otros tienen miedo o directamente están esperando para arrancar en noviembre. “Me puse en contacto con los profesores y empezaron esta mañana (por este martes) sin dudarlo con aeróbico, ejercicios localizados y musculación. Somos muy estrictos con los protocolos. Si bien desinfectamos todo en cada turno, les pedimos a los alumnos que lleven una toalla o una sábana para que la coloquen sobre la colchoneta que utilizan en su horario”, detalló.

 

Pamela Rosales, dueña de un maxikiosco del barrio 331 Viviendas, sostuvo que durante las semanas anteriores los vecinos salían lo justo y necesario. Y que desde ayer más personas comenzaron a llegar a su comercio a comprar. “Ahora que bajaron los casos esperamos tener más ventas nuevamente. Los clientes siempre confían más en los comercios que toman todas las medidas de higiene necesarias para evitar posibles contagios”, agregó.

 

 

FUENTE: ELDIARIODELAREPUBLICA

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