El ministro de Salud de La Pampa admite la posiblidad de una apertura «administrada» de la cuarentena ante la pandemia del coronavirus. Pero aclara que la salida será muy lenta. Qué dijo de los barbijos y los test.

El ministro de Salud de La Pampa, Mario Kohan, dijo que en la provincia y el país “estamos menos mal” que en otras regiones aunque aclaró que no puede “asegurar que no va a pasar nada”. “Sí que estamos poniendo el mejor empeño. El gobernador puso a todo el gabinete en modo salud. Nos ayudan muchísimos todos los ministerios, están trabajando a destajo”, indicó.

De todos modos, el ministro aclaró que “nada va a servir si la sociedad no se empodera y asume las medidas”. “Puedo escribir el mejor protocolo, pero si nadie lo lee, de poco va a servir. Necesitamos tener empatía por el otro y cuidarnos entre todos. Porque casos vamos a tener, no sé cuántos y de qué severidad”, acotó.

El funcionario provincial, en declaraciones a Radiokermés, se refirió este jueves al panorama al día de la pandemia y se mostró proclive a ingresar en una etapa de cuarentena administrada, progresiva y con mucha cautela para ir liberando sectores de la población a la circulación.

A nivel nacional la curva está bastante aplanada, estamos menos mal que el resto de los países que nos rodean incluso, acá nadie puede decir que estamos bien, cuando trabajamos sobre el contexto de una pandemia, sería un exceso decir que estamos bien o contentos. Estamos menos mal”, dijo.

“La tasa de crecimiento viral se sostiene entre 120 casos por día. Es una tasa por debajo de lo esperado por los epidemiólogos. Es una curva aplanada, directamente ligada a las medidas que son odiosas, que tienen un alto costo social”, señaló.

“Este es el camino elegido, que parece apropiado, cuando uno mira las imágenes de Europa o EEUU, son aterradoras. Es una realidad completamente diferente, y está ligado al aislamiento social preventivo y obligatorio que adoptó rápido el país”, reafirmó.

“Si se compara lo que hizo Argentina respecto por ejemplo a la restricción en distanciamiento, cierre de colegios, suspensión de espectáculos, lo hicieron en el día 40 en Europa, y en Argentina en los primeros quince días del primer caso hizo todo lo que tenía que hacer. Estos son los resultados”, destacó.

Apertura administrada

En cuanto a las posibilidades de abrir la cuarentena, advirtió que “son diferentes etapas”. “Uno podría hablar que va entrar pronto en una etapa de cuarentena administrada.

En ese sentido se trabaja como siempre en equipo. Todo el mundo es convocado para dar su opinión. No quiere decir que lo que uno opine se vaya a realizar. Se convoca a intendentes, a los gobernadores en el país, con el comité. La cuarentena no se puede tener indefinidamente. En algún momento va a haber que administrar esta apertura”.

“Yo creo que la apertura debiera ser muy adecuada, no puede ser abrupta. Tiene que ser progresiva y fraccionada. Hay modelos matemáticos que platean diferentes escenarios. Pero siempre hablamos sobre supuestos. Lo que más sabemos del Covid es que no sabemos nada. No sabemos a qué nos vamos a enfrentar”.

“Me parece razonable pasar a un régimen administrado. Proponer la liberación de la fuerza laboral en un 30%. Dos semanas después, si no se acelera el número de casos, otro 30%. Y después otro 30% en dos semanas más. Pasaríamos a un 90% y el 10% restante serían los sujetos mayores de 60 que se descuenta que durante este año no van a poder trabajar”, explicó.

De todos modos, aclaró que “esto es tan cambiante, evoluciona de una manera inesperada y rápida, que desconcertó al mundo, entonces las medidas que estamos adoptando son un aprendizaje y no sabemos si lo que pasó en el resto del mundo se puede extrapolar”.

El ministro descartó que las clases vuelvan el 27 de abril. “Vamos a poder volver, en algún momento vamos a tener que hacerlo, en forma progresiva, con mucha cautela, manteniendo la distancia social. En el mundo algunos estudiosos plantean que va a haber que sostenerlo más allá del 2021”, acotó.

“Todo va a depender, la cuarentena tiene un efecto de ganar tiempo, achatar la curva. No es que no va haber casos sino que van a ingresar más lentamente. Y sobre todo los de más complejidad lo harán más lentamente. Lo que dará posibilidad al sistema de poder responder apropiadamente. Más allá de que no hay tratamiento específicos. Eso implica disminuir la circulación viral para que la ciencia encuentre estrategias terapéuticas apropiadas y a la espera de la vacuna”.

“No sabemos qué inmunidad adquiere el que padeció la enfermedad. Si es para siempre, si es parcial, si se reactiva o no. Todo es posible, hay mucha literatura y mucha información, una infodemia, epidemia de información”, reafirmó.

“En estas circunstancias tan dramáticas siempre hay gente que opina. Hay personas serias y responsables, y algunos los escucha y se pregunta por qué le dieron posibilidad de hablar. Me remito a la información científica, voy a las fuentes científicas, es a donde los médicos tenemos que recurrir”.

“Tengo información de amigos en otra parte del mundo de lo mal que le fue a algunos países, el precio que pagan por indefiniciones o falta de toma de decisiones. Más allá de que a algunos países los agarró distraídos”.

“Esta pandemia demostró la debilidad de los sistemas de salud de todo el mundo. No lo podemos ocultar. Y eso nos tenemos que replantear a futuro. Esto va a ser un antes y un después”, interpretó.

“Me desanima que el hombre poco aprende, por que repetimos guerras mundiales y persecuciones. Estas situaciones extremas sacan lo mejor y lo peor de cada uno. Nos muestra cómo somos. Me decepcionó mucho, no por ataques personales, que los hubo, sino que con los pocos caos que tuvimos parecía que habíamos vuelto al medioevo, querían apellidos, direcciones ¿Qué pensaban hacer, quemarle la casa?”, confió, alarmado.

En ese sentido, repudió la idea del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, de colocar fajas en las puerta de las viviendas de los infectados. “Una aberración, espero que se haya disculpado. Nadie puede asegurar que no nos va a pasar nada. Va a haber una legión de infectados cuando pase la pandemia. ¿No saben que la próxima casa fajada puede ser la de ellos? ¿Quién le asegura que en la caza de brujas no van a ser cazados?”, reflexionó.

En ese sentido, citó al escritor Albert Camus que sostuvo que la peste “desnuda las almas”. “Es horroroso, me preocupa mucho, necesitamos empatía, solidaridad. Nadie es culpable por estar enfermo. Lo tenemos que ayudar. Ese es el camino, acá nadie se salva solo”, insistió.

La polémica del barbijo

En cuanto a la utilización de los barbijos, Kohan dijo que no prefiere hablar de ese término porque denomina un insumo médico crítico, difícil de conseguir. En cambio, dijo que los tapabocas o tapa nariz caseros “no hace mal” pero tampoco hay evidencias científicas de su utilidad.

“Por el principio de prevención, ahora que también viene la gripe, podría utilizarse. Pero no remplaza a las otras medidas, el distanciamiento, lavarse las manos, no tocarse la cara”, alertó. “Un problema es que no es cómodo, y si nos tocamos todo el rato la cara, es peor el remedio que la enfermedad”, acotó.

“No lo discutimos como medida obligatoria, pero es posible que en algún momento lo planteemos”, aclaró, en referencia a las decisiones tomadas en Buenos Aries.

Los test

Respeto a la cantidad de test que se realizan en la provincia, dijo que “son 100” por día. “Sería feliz si pudiera hacer mil, más se detectan y se aíslan antes, disminuye la posibilidad de contagio”, dijo.

Sin embargo, como no hay disponible esa cantidad de test, solo se aplican a los casos sospechosos. “Tenemos un número limitado, para esos casos son suficientes. Hay que usarlos racionalmente para que rindan su mejor fruto”, culminó.

 

Fuente: eldiariodelapampa

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