La mujer acusada de haber robado y luego vendido joyas de su patrona, se quitó la vida cortándose el cuello en su domicilio del barrio Siglo XX. Había presentado un pedido de eximición de prisión.


Un giro inesperado tuvo el caso del robo de joyas valuado en un millón de pesos que tuvo lugar en el barrio Cabildo y por el cual estaba acusada una mujer, empleada doméstica del domicilio en el que sucedió el hecho.

Este lunes, cerca de las 6.30, Estella Maris Ocaranza, se quitó la vida en su vivienda del barrio Siglo XX cortándose el cuello con un cuchillo de cocina, informaron fuentes policiales.

Ocaranza había presentado un pedido de eximición de prisión y durante el fin de semana la fiscal que entiende en el caso había ordenado un allanamiento que no había arrojado resultados positivos.

Cabe recordar que la damnificada se presentó en la Comisaría 3ª para denunciar el robo. La mujer descubrió que su ropero había sido revuelto, por lo que comenzó a inspeccionar y controlar sus pertenencias, advirtiendo el faltante de joyas de todo tipo, relojes, anillos, pulseras, aros, las cuales estaban en el interior de una bolsa y estimaba que su valor alcanzaba el millón de pesos. La denunciante manifestó que su empleada le confesó que había sido ella la autora del robo al día siguiente de que descubrió el hecho, que las había vendido a cambio de $40 mil a una joyería de calle Libertad.



Fuente: Diariopanorama

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