Copa Libertadores



El campo de juego de la Bombonera sufrió las consecuencias de los 100 milímetros que cayeron ayer. Hoy se esperan más lluvias. Esta mañana, a las 11, se anunciará si la ida del Superclásico se disputa esta tarde a las 16 o si se aplaza para el sábado 17.



Llueve. Y no quiere parar.

Sí, casi de acuerdo con el estribillo de la tribuna. Y ya es un diluvio bíblico. Sin embargo, estamos ante la final del mundo, como reza el eslogan marketinero, y hay que jugar. Entonces, los hinchas llegan descalzos, chapoteando, empapados de pasión. Desde las 6 de la mañana caen sapos y culebras. Nada importa. Si se enfrentan Boca-River. Pero fluye el agua y una correntada de interrogantes.

Que se juega. Que no se juega. Boca no sale del hotel Intercontinental. River deja Cardales rumbo al Monumental, su escala previa. Pero tampoco abandona la concentración. La gente empieza a poblar la Bombonera. Cantan sin razón. ¿Se juega? No se juega. Después de varias horas de rosca, y casi en simultáneo con un árbitro que a duras penas puede hacer rodar la pelota sobre el anegado césped, Daniel Angelici dice lacónicamente: “Suspendido”. Un vocero de Conmebol aporta: “Se juega mañana a las 16”. Pero es el mismo presidente azul y oro el que remarca: “Si el tiempo lo permite…”. El primer Superclásico copero se jugará este domingo siempre y cuando no vuelva a llover con la misma intensidad que el sábado. El pronóstico meteorológico, en ese sentido, no es alentador.

¿Entonces? ¿Se juega hoy?¿O el sábado 17? “Vamos a tener una reunión con los presidentes de la AFA y de la Conmebol. Siempre hay que pensar primero en la gente, en cómo viaja, cómo tiene que llegar. Y en el espectáculo: la integridad de los jugadores… Me sorprendió todo lo que llovió. No queremos que la gente venga y se tenga que ir”, dice Angelici a la hora que debía jugarse el partido. Al rato, el escenario cambia. No habrá cónclave. A las 11 de la mañana, la Conmebol comunicará su decisión oficial:jugar a las 16 o postergarlo una semana. Todo indica que se impondrá la postura de jugarlo el sábado 17… con horario de prime time para Europa.

Hoy continuará lloviendo a cántaros. Desde ese punto de vista, nadie podría cuestionar un nuevo cambio de día y horario. ¿Y la fecha FIFA?A pesar de que desde Zurich no ven con buenos ojos que haya una definición de Copa Libertadores cuando está prevista una doble jornada de amistosos, las selecciones sudamericanas hicieron una excepción y no citaron futbolistas de Boca y River.

Hay un detalle que no es menor. Después de varios dimes y diretes, la Superliga confirmó la programación de los partidos del domingo en la Provincia de Buenos Aires y mantuvo los horarios. Muy a pesar de que Angelici dijo que se suspendería la fecha. Una señal de que, independientemente de las condiciones meteorológicas, podría volver a postergarse el clásico de la Libertadores y no habría superposición de pantallas.

Boca no quiere saber nada con esta situación. No está de acuerdo en que el mano a mano contra su archirrival se postergue una semana porque River podría recuperar a Leonardo Ponzio e Ignacio Scocco, ambos desgarrados. “Queremos que se juegue el domingo o, a más tardar, martes o miércoles”, sostuvo Cristian Gribaudo, secretario general xeneize. En River relativizan esta situación. “Nosotros vamos a esperar qué decide la Conmebol. Si se juega el domingo, no tenemos problemas”, aseguraron en Udaondo y Figueroa Alcorta. Y facilitaron cinco rodillos que los operarios de Boca utilizaron para tratar de alisar el campo de juego y absorber el agua en un contenedor. “Si no quisiéramos jugar, ¿para qué le prestamos material para colaborar con el drenaje?”, añadieron desde Núñez.

Guillermo Barros Schelotto barrió con las especulaciones cuando le preguntaron por la ventaja que supondría para River contar con su capitán Ponzio y con un delantero picante como Scocco. “Nosotros también vamos a llegar mejor”, dijo el Mellizo. Para el sábado 17, el técnico podría volver a contar con Estaban Andrada, el arquero titular que sufrió la fractura de la mandíbula hace dos meses en el partido de ida ante Cruzeiro, correspondiente a los cuartos de final.

Durante la tarde, Rodolfo D’Onofrio y Angelici, quienes se habían mostrado más juntos que nunca esta última semana, cruzaron algunas llamadas antes de la suspensión. El mandamás millonario no quería que el plantel se subiera al micro para viajar a Brandsen 805 hasta saber si era posible disputar el Superclásico. Afuera del Monumental, un nutrido grupo de fanáticos había organizado un ruidoso banderazo de apoyo.

En 24 horas cayeron ¡100 milímetros de agua! sobre Buenos Aires, lo que estaba previsto para todo noviembre. Y hoy, además, habrá actividad eléctrica. Será difícil jugar la Superfinal. A no ser, claro, que asome el sol. Algo que, por ahora, no está en los planes ni de SanPedro.



Fuente: Clarin

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