La policía de Río Negro confirmó la detención de Mariano Cordi, el hombre que el martes mató de un disparo en la cabeza a su expareja frente a la Catedral de Bariloche. Cordi, que se encontraba prófugo desde entonces, fue encontrado por los perros de la policía afectados al operativo de búsqueda en la zona del Valle Chalhuaco.

Cordi fue detenido esta mañana luego de que fueran encontradas en la base del cerro sus documentos y un arma casera. Según trascendió el hombre presentaba signos de deshidratación por lo que tuvo que ser movilizado en camilla. En las próximas horas se realizaría el traslado al centro de Bariloche para ser indagado por la fiscal Betiana Cendón.

De acuerdo al sitio web del diario El Cordillerano, una patrulla de la fuerza especial COER que recorría la zona ubicó al femicida sentado en un pedrero, con signos de deshidratación y algunas lesiones. “Fue encontrado vivo, cerca del sector donde dejó sus documentos y el arma de fuego de elaboración casera”, indicaron las fuentes.

Fuentes de la Policía de Río Negro confirmaron que Cordi fue ubicado por una patrulla de canes que la fuerza dispuso para el procedimiento, algunas de las cuales viajaron especialmente para ese operativo desde la localidad de Allen.

El jueves, en una calle cortada ubicada a 600 metros del complejo estudiantil que existe en el cerro Challhuaco, sector utilizado para travesías 4×4, fue encontrado el DNI del acusado, junto a un arma y manchas de sangre.

La fiscal Cendón solicitó a Parques Nacionales un vehículo doble tracción para acceder hasta el lugar y Gendarmería dispuso dos cuatriciclos para poder llegar hasta el sitio. Cordi fue buscado desde el martes pasado, acusado de matar de un disparo en la cabeza a Valeria Coppa, su expareja, en un encuentro que pactó la mujer en la plaza de la Iglesia Catedral, cerca de su trabajo.

Según se determinó en la investigación, el hombre estaba obsesionado con la víctima, quien había decidido terminar con la relación. Luego del femicidio, Cordi visitó a dos amigos a quienes les confirmó el crimen.

La búsqueda del hombre se orientó, en principio, al barrio El Frutillar donde tenía su domicilio; y luego al paraje Ñirihuau, zona en la que mantenía vínculos producto de haber residido allí durante su infancia. En los allanamientos, la Policía encontró armas de elaboración casera y también explosivos.

Valeria Coppa tenía 40 años y trabajaba en un hogar de niños perteneciente a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de esa ciudad. “La citó para matarla”, había denunciado entre lágrimas la mamá de Valeria. “Salía de trabajar y este miserable me la mató, la asesinó”, dijo llorando Marianela, mamá de la víctima, que pidió que el hombre “se pudra en la cárcel”.