Los directivos de la cadena de comercios apuntan contra sus propios empleados. La fiscal del caso ordenó una serie de medidas para esclarecer el hecho.

 

Varios de los empleados ya desfilaron por Fiscalía para prestar testimonio.

 

La Policía y la Justicia de Añatuya investigan una grave denuncia que presentaron dos abogados, en representación de una importante casa de electrodomésticos de la provincia, que tiene una sucursal en esa ciudad.

Los letrados ponen de manifiesto en su presentación que a partir de una auditoría, se detectó un faltante de mercadería de sus depósitos por un valor superior a los $3.500.000. La Fiscalía a cargo de la investigación, ya requirió una batería de medidas y no se descarta ninguna hipótesis.

De acuerdo con lo manifestado por las fuentes, el hecho salió a la luz en las últimas horas, pero la denuncia fue radicada hace aproximadamente diez días por parte de los doctores Carla López y Vicente Nelson García.

Según confiaron las fuentes, la denuncia fue radicada ante la Unidad Fiscal de la ciudad de Añatuya, en representación de la gerente de la cadena de comercios Maxihogar.

Las mismas fuentes deslizaron que en la denuncia, los abogados señalan que periódicamente, se realizan auditorías en las distintas sucursales que tiene la firma en ciudad capital y en las principales ciudades del interior de la provincia.

Al momento de hacer el control sobre el stock, facturación y ventas de la sucursal de Añatuya, las autoridades detectaron que no había relación entre los números, por el contrario, advirtieron un desfalco millonario.

Sobre la base de la auditoría, se desprende que existiría un faltante de mercadería en forma física por dos motivos: salieron del local sin remito y sin factura o salieron del local con remito y sin facturar. Y en total se estima que serían 350 electrodomésticos.

El caso recayó en manos de la fiscal de turno en ese momento, Dra. Cecilia Rímini, la cual dispuso una serie de medidas tendientes a esclarecer el hecho.

Las fuentes deslizaron que los denunciantes no apuntaron contra ninguno de sus empleados en particular, pero sí pusieron a disposición de la Fiscalía la nómina de todas las personas que trabajan en la sucursal.

Los investigadores entienden que los artefactos fueron sustraídos por empleados de la firma, que a modo hormiga, fueron apoderándose de los electrodomésticos burlando las medidas de seguridad.

La lupa se posará sobre los movimientos del depósito. Quiénes tenían acceso, cómo se organizaban los turnos, qué tipo de control había sobre la salida de los empleados y de la mercadería que había allí.

Por la Fiscalía ya habrían desfilado algunos de los empleados y restan otros aún. Se requirieron filmaciones de las cámaras de seguridad, además de otras medidas que no trascendieron.

 

fuente: elliberal

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