Tras su breve internación, Diego Maradona expresó su principal deseo para el año que comienza: «Lo único que le pido a Dios es que se vaya Macri», dijo en una conversación radial en la que le agradeció a todos los que se preocuparon por él, aclaró que el estudio médico que se realizó estaba planificado y se refirió también a la política argentina, de cara al inicio de un año electoral.

El ex capitán del seleccionado argentino, y campeón mundial en México 86 explicó que concurrió a la clínica para hacerse unas «resonancias» en sus rodillas y para cumplir con unos estudios médicos exigidos por la Federación Mexicana de Fútbol por su continuidad en el club Dorados de Sinaloa. Durante los estudios detectaron un pequeño sangrado estomacal y lo dejaron internado unas horas por control. «No pasó nada», relativizó durante su breve internación en la Clínica Olivos de ayer y aseguró que se encuentra en «perfecto» estado para «los estúpidos de siempre» que especulan con su salud.

Maradona había demorado su regreso a Sinaloa, a la espera de que su abogado negociara con Dorados para seguir seis meses más. En los últimos días hizo vida de familia y se reencontró con Diego Fernando, el hijo que tuvo con Verónica Ojeda. Ayer, su hija mayor, Dalma, comunicó vía Twitter que su padre estaba por recibir el alta en breve.

«Entré a la clínica con 58 años y salí con 50», bromeó en diálogo con radio La Red para describir su estado de ánimo y de salud después de una jornada de rumores por su estadía por unas horas en el centro médico.