Los militares

Los involucrados en esta indemnización que resolvió el Gobierno de Macri pertenecen a las tres fuerzas. Entre ellos, está el teniente coronel Roberto Augusto Vega, quien en 2005 recibió una sanción por un discurso que dio en la ceremonia de juramento de la bandera ante los soldados que estaban recibiendo instrucción. Les dijo: “¡Mírenla bien! Porque es la misma bandera por la que varios soldados llevan grabadas en sus cuerpos las heridas recibidas peleando en Manchalá, contra el terrorismo apátrida que pretendía cambiarla por un trapo rojo”. Se refería a un enfrentamiento de mayo de 1975 con el ERP del Comando Táctico de Famaillá, donde comenzó a funcionar el primer campo de concentración durante el Operativo Independencia en Tucumán.

Otros involucrados del Ejército son Roberto Ruzzante, quien habría mostrado su solidaridad con el represor Alejandro Duret; y también el teniente coronel Oscar Faisal, que habría brindado asistencia a militares que estaban siendo juzgados en Corrientes por delitos de lesa humanidad.

De la Fuerza Aérea, en la resolución de Aguad figura solamente el vicecomodoro médico Omar Eduardo Hermida. Algunos de los ex marinos que incluyó pertenecieron al círculo del ex jefe de la Armada Jorge Godoy, condenado por el espionaje ilegal en Trelew, y –según fuentes con conocimiento del sector militar– estarían hoy trabajando para Cambiemos. Entre los involucrados de la Armada están James Ronald Whamond –quien es sobrino del difundo Francis Whamond, integrante del grupo de tareas de la ESMA–, Jorge Sciurano –cuyo padre fue ministro de Gobierno de Santa Fe en la dictadura– y Juan José Lucena –hijo de un imputado por la desaparición de personas en Catamarca–. Todos alegaron que fueron estos lazos los que los llevaron a no ser considerados para el ascenso. Aguad ayer les dio la razón.