El nivel de consumo minorista de los argentinos anotó en agosto una caía del 0,8 por ciento mensual y acumuló así una baja del 4,7 en lo que va del año, y va rumbo a cerrar a la baja en 2018.

El consumo cae principalmente por el encarecimiento del costo de vida y por la escasez de créditos en un sistema financiero que ofrece préstamos de corto plazo con un costo financiero total que alcanza el 80 por ciento anual.

En agosto, las ventas de autos nacionales cayeron un 31 por ciento anual y de acuerdo con lo indicado por la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam), el patentamiento de motos bajó un 34 por ciento anual en agosto, a 39.589 unidades.

A su vez, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó que las ventas minoristas de los comercios pymes cayeron un 8 por ciento en agosto frente a igual mes del año pasado, medidas a precios constantes, y acumulan una baja anual de 3,7 por ciento en los primeros ocho meses del 2018.

Frente a julio, las ventas se desplomaron un 11,2 por ciento (sin desestacionalizar), lo cual “si bien, en parte, se explica porque agosto generalmente es más bajo en consumo que su antecesor, este mes influyó el pronunciado derrumbe de la demanda en general”.

En agosto, el 68,4 por ciento de los comercios consultados por CAME tuvieron descensos anuales en sus ventas, sólo el 23 por ciento crecieron y el 8,6 por ciento se mantuvo sin cambios, según se informó.