“No hay una renegociación en marcha sobre una ampliación del monto del programa. El monto original del programa se mantiene”, indicaron a este diario los voceros del Fondo aunque no descartaron modificaciones en la magnitud de las cuotas trimestrales previstas en el acuerdo. Las autoridades del FMI buscaron así disipar versiones difundidas ayer por El Cronista y Ambito Financiero que daban cuenta de un pedido oficial para incrementar el monto del préstamo hasta 65.000 millones de dólares con el objetivo de disipar la incertidumbre financiera. “Pura invención”, calificaron desde Washington.

Pero la llegada del FMI no solo no logró domar el escenario sino que todos los indicadores financieros empeoraron desde entonces. La primera misión evaluadora del Fondo llegó al país dos semanas atrás. Aunque a lo largo de los últimos años técnicos del organismo vinieron a la Argentina para llevar adelante la revisión anual de la economía contemplada en el artículo IV del organismo, hay que retroceder nada menos que hasta 2004 para encontrar una misión destinada a monitorear un acuerdo stand by.

Los representantes de la titular del FMI, Christine Lagarde, tenían previsto regresar al cuartel general en Washington el miércoles pasado pero optaron por prolongar la estadía. “La misión del FMI continúa trabajando con las autoridades argentinas en el contexto de la primera revisión del programa del acuerdo stand-by”, reiteraron ayer desde el Fondo a este diario aunque no ofrecieron precisiones. De acuerdo a los voceros del organismo, el jefe de la misión para la Argentina, Roberto Cardarelli, ya regresó a Washington “por cuestiones familiares” pero una parte del equipo permanece en Buenos Aires. “Hay avances importantes y daremos a conocer más detalles una vez que la misión concluya”, indicaron desde la oficina de prensa del FMI.

El programa de financiamiento condicionado acordado con el FMI asciende hasta 50.000 millones de dólares a lo largo de 36 meses. El primer desembolso fue girado el 22 de junio. Fueron alrededor de 15.000 millones de dólares, solo la mitad podía ser utilizada sin restricciones (7500 millones). La otra mitad del desembolso está colocada en la denominada “Cuentas de Fortalecimiento” del BCRA y, hasta ahora, no se ha liquidado ni un dólar porque así lo establece el acuerdo.

Anteayer el ministro Nicolás Dujovne confirmó que Argentina formalizó la solicitud del próximo tramo previsto en el acuerdo. Son 2916 millones de dólares. La transferencia de esos recursos está condicionada a la aprobación del Directorio del FMI a mediados de septiembre. Allí evaluarán el cumplimiento de las metas establecidas para finales de junio. A pesar de la aceleración de la inflación y las renovadas tensiones cambiarías, el gobierno confía que el sobrecumplimiento de la meta fiscal garantiza el desembolso. Asimismo, a tres meses de establecer las condiciones del acuerdo, el Palacio de Hacienda informó que solicitó la suspensión del programa de recompra de las letras intransferibles que están en poder del Banco Central, una de las condicionalidades previstas en el acuerdo, ante la imposibilidad de conseguir fondos frescos en el mercado.