La vuelta de los cuatro en el fondo le devolvió a la Selección la solidez olvidada en la derrota frente a Croacia. Liderados, además, por un inesperado caudillo como lo fue Marcos Rojo, quien se mostró seguro en cada cruce y le sobró temple para salir jugando por abajo.

Pero el gran secreto del parcial triunfo argentino pasó por la mitad de la cancha. El nuevamente titular Ever Banega se mostró en gran nivel, fue opción de pase constante, se raspó cuando tuvo que ir al piso a disputar alguna pelota y, además, dio la asistencia del gol al diez argentino y le puso otra pelota perfecta a Di María, que terminó en infracción (y tarjeta amarilla para Balogun) cuando el rosarino encaraba para irse al gol.

Nigeria, mientras tanto, apostó a aguantar en su campo desde el inicio y esa tónica no cambió a pesar del tanto argentino. En los últimos minutos de la primera parte, sin embargo, los africanos avanzaron en el campo –también por un lógico desgaste de los de Sampaoli– y hasta tuvieron la posibilidad de verse beneficiados por un penal que hizo Rojo pero ni el árbitro ni el VAR observaron.

A kilómetros de San Petersburgo, en Rostov, Islandia no puede quebrar el cero frente a Croacia. Tras un comienzo donde se vio claramente dominador a los croatas, los nórdicos retomaron el control de la pelota y tuvieron un par de claras opciones de marcar. Un triunfo islandés, obligaría a la Argentina a marcar más goles frente a los nigerianos.

2 ARGENTINA: Armani; Mercado, Otamendi, Rojo, Tagliafico; E. Pérez, Mascherano, Banega; Messi, Higuaín, Di María.

DT: Jorge Sampaoli.

1 NIGERIA: Uzoho; Troost-Eking, Balogun, Omeruo; Moses, Ndidi, Mikel, Etebo, Idowu; Iheanacho, Musa. DT: Gernot Rohr.

Estadio: Krestovsky Stadium (San Petersburgo).

Arbitro: Cüneyt Çakir (Turquía).

Goles: 14m Messi (A).