Además de los movimientos sociales, el repudió al veto de Macri, el tarifazo y las políticas de ajuste sumó más adhesiones a la convocatoria.

Los docentes de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), por ejemplo, que a primera hora se movilizaron desde la villa 21 hasta los tribunales porteños para acompañar a la familia de un joven torturado por la Prefectura en 2016, se sumarán en apoyo a los movimientos sociales desde la 9 de Julio y Avenida de Mayo.

El Partido Obrero y otras agrupaciones de izquierda convocaron como punto de concentración el Obelisco. Desde ahí, se sumarán a la columna de la Marcha Federal y también avanzarán hacia la Plaza de Mayo. “El veto presidencial no sólo es la vía libre para los últimos aumentos del gas y la luz, después de dos años con tarifazos del 1.000 al 1.500 por ciento. Es también la garantía de que las tarifas seguirán dolarizadas”, remarcaron desde el PO, que adjudicaron el ajuste al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Las diferentes columnas de manifestantes confluirán en el Obelisco pasada las 12 del mediodía. De ahí marcharán hasta la Casa Rosada, donde se realizará el acto central a las 16.