Uno de los delegados de la minera, que mantiene una protesta ante los 500 despidos comunicados en enero por la intervención de YCRT como parte de un plan de ajuste, lamentó lo ocurrido porque él y sus compañeros “viajaron 3000 kilómetros para hacer escuchar su voz”. “Veníamos avanzando, la policía con intencionalidad nos empezó a pechear, se llevaron detenido a un compañero y nos dijeron que hasta que no nos desconcentremos no lo iban a largar”, aseguró uno de los mineros. No obstante, destacó que seguirán resistiendo: “decidimos quedarnos acá hasta que nos larguen, no nos vamos a mover acá hasta que no los liberen al compañero”. De fondo, el resto de sus compañeros vitoreaban “ole le, ola la, si no largan al pibe que quilombo se va a armar”.

Natalia Gonzalez, diputada del FIT que estaba presente en el lugar, denunció que lo ocurrido responde a “una provocación de la Policía” porque los trabajadores “estaban marchando pacíficamente”. “Los trabajadores estaban realizando un corte para visibilizar su conflicto y marchando pacíficamente por 9 de Julio, acompañados por la Policía de la Ciudad y llegados a Avenida de Mayo, los encerraron haciendo dos filas y empezaron a provocar, tiraron gases”, aseguró en diálogo con C5N.

Gonzalez confirmó además que detuvieron a un minero y lo llevaron a la comisaría tercera, aunque allí están asistiendo también a “dos trabajadores descompuestos por los gases lacrimógenos”.

“Dijeron que los trabajadores los habían provocado pero yo vi cómo fue todo y la iniciativa la tomo la policía, de hecho hay policías de civil que han cazado al trabajador”, completó la diputada. Según relató, los trabajadores estaban intentando dialogar con los efectivos “hasta que estos empezaron a tirar gases y golpear con palos”.

En ese mismo sentido, el diputado del FIT Nicolás del Caño advirtió que la provocación llegó porque a la Policía “le molesta que haya una coordinación de trabajadores de todo el país en Buenos Aires que se vienen reuniendo y organizando”, al referirse a la convocatoria en conjunto de los empleados cesanteados tanto en el sector público como privado, que desde el lunes llevan adelante una jornada de “lucha con acampes en todo el país”.

“Sufrimos una represión por parte de la policía de un momento a otro, comenzaron a golpear y a tirar gases”, relató Del Caño en coincidencia con el resto de los participantes y enfatizó que “es falso que haya habido agresiones de parte de los trabajadores, porque la policía comenzó a golpear con palos y gases de un momento a otro”.

“Quisieron dar la señal de que la protesta social se responde con palos, de un mondo intempestivo y absolutamente provocador”, advirtió a su turno el ex legislador porteño Marcelo Ramal, quien recordó que en el país han sido despedidos “miles de trabajadores” y que hay una “política de vaciamiento en la mina”. “Sumamos el reclamo por la inmediata libertad del minero pero resaltamos que lo que tenemos es una respuesta muy clara del gobierno: a quienes reclaman por trabajo responden con gases y palos”.

Ramal acusó a los efectivos que se negaron a dialogar con los legisladores y diputados que estaban acompañando la protesta. “Cuando nos acercamos a pedir por esa indignidad, por la detención de Uribe, fuimos recibidos por una lluvia de palos por parte de los policías que estaban al lado del camión que llevaba al minero”, subrayó.